Contrastar y evaluar cada caso es clave:
Cada vez que he poner un tratamiento a un paciente me pregunto, como hacen miles de médicos en todo el mundo, si será el más adecuado para él.
La medicina naturita debe mucho a Archie Cochrane. Prisiomero en la Segunda Guerra Mundial, comprobó que los emfermo de salmonerosis bien hidratados respondian bien o mejor que lo tratados con antibióticos. Esto le hizo dudar de la eficacia de los tratamientos convencionales y propuso valorar el uso de terapia, no fiándose de lo que dicen lo grandes maestros de la medicina, la industria farmaceutica o la propaganda si no de los estudios que demuestra su eficacia. Su libro "Efectividad y eficiencia:reflexiones aleatorias sobre los sevicios medicos", de 1972, es hoy universalmente reconocido como el texto base sobre la necesidad de contrastar empiricamente, siempre que sea posble, las intervenciones médicas.
La medicina ésta demasiado llena de sofisma, desatinos y efectos secundarios como para fiarse de cualquier tratamiento que se propone. Pocos de ellos demuestran ser más eficaces que la propia capacidad del organismo cuando se le deja actuar tranquilamente. Se ha de hacer lo posible por mejorar la salud, elegir entre toda la información y terapias diponibles, pero esa gran capacidad hay que usarla y no dejar que nadie la destrulla o inutilice.

Interesante artículo, sí señor.
ResponderEliminarAh!!, qué bien.
ResponderEliminarPor fn, después de muchas intentonas de no publicarme el comentario ni a la de tres, he podido hacerlo sin ningún problema.
Bueno Rosa, me gustan tus artículos. Se nota que te va la ciencia médica.